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Qué
es Zen?
Zen
es una forma de ponernos en contacto con las cosas más profundas en nosotros
mismos y de aprender a hacer amistad con lo que somos.
¿Cómo
Zen hace esto?
Por
medio de una forma de meditación basada en la respiración.
¿Es
necasario ser un Budista para practicar Zen?
No,
no lo es. Puesto que Zen no se trata de conceptos religiosos pero con una práctica
basada en meditación, cualquiera puede practicarlo.
Bompu Zen, significa Zen ordinario. Es la
practica del Zen sin religiosidad budista.Los practicantes de meditación zen
pueden ser cristianos, judios, hindues, ateos, agnosticos o pertenecer a
cualquier filosofia o religión. El Bompu Zen es parte del Zen Yoga. Un método
que integra las técncias del Yoga y el Zen.
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Se puede hablar mucho del Zen,
pero ello no tiene mucho valor. Si intentamos explicarlo, lo
hacemos por la sencilla razón de que gran parte de las artes
japonesas se basan en esta práctica.
Para entender las artes
tradicionales japonesas es necesario investigar, por una
parte, el sintoísmo, la religión animista primitiva
japonesa, y por otra, el Zen, sobre el cual se fundan, entre
otras artes:
- La ceremonia del té
(cha-no-yu).
- La arquitectura
-principalmente de los templos budistas.
- Las artes marciales
o el camino del guerrero (bushido).
- El teatro Nó,
representación que es un verdadero estudio del movimiento
y de la emoción.
- La caligrafía y
las pinturas en tinta china a mano alzada.
- El haiku,
una forma muy popular de poesía cuyo representante
moderno es el eximio poeta Matsuo Basho.
El Zen es intuición pura. El
Zen es el Zen, como han repetido los maestros; una rama de la
filosofía budista que propugna que el estado de Iluminación
(satori) se alcanza por medio de la meditación
o de la reflexión o pensamiento sobre lo imposible (koan).
El budismo Zen se divide en
dos ramas principales: la secta Soto y la secta
Rinzai. La primera es partidaria de alcanzar el satori
mediante la meditación, llamada zazen. La
segunda, en cambio, si bien acepta la meditación, utiliza una
forma directa de llegar al satori mediante la reflexión
y estudio del koan.
Ambas ramas, a pesar de ser
japonesas, se remontan a la China, donde los budistas de antaño
discutían en los mismos términos cuál era el mejor camino
para alcanzar la iluminación. Por tanto, esta división no es
nueva; antes bien, se puede trazar hasta los orígenes mismos
de la escuela Chan, en la China.
El satori es un estado
más allá del dualismo del ser o no ser,
del bien y del mal, de lo hermoso
y lo feo y del Buda y el no-Buda.
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Es un estado, por tanto, que se alcanza mediante la superación
de las percepciones humanas y mediante el entendimiento de que
ellas son el reflejo de un mundo al que creemos falsamente
eterno e inmortal.
El camino para alcanzar el satori,
no obstante, no es racional, sino que depende en grado mayor
de la intuición.
La historia del budismo Zen en
Japón es apasionante. Es como si nos refiriéramos a la
Historia misma de este milenario Estado. El budismo de la
India, reza la leyenda, llegó a la China por boca de un monje
llamado Bodhidharma (Daruma), alrededor
del año 532. Sus enseñanzas se fundieron con el taoísmo,
la religión primitiva de la China. Se estima que Huineng
(638-713), patriarca del Chan de la dinastía Tang
(618-907), fue el fundador del Zen.
Dogen (1200-1253), junto con Eisai
(1141-1215) introdujeron seiscientos años más tarde la
escuela Chan en Japón. La influencia de la secta Soto no ha
sido tanta como la de la secta Rinzai, que fue clave en la
transformación del Estado japonés en algunos periodos. Los
abades de sus templos, situados principalmente en Kioto
y Kamakura, recibieron a menudo el título de maestros
nacionales (kokushi) de parte de la corte imperial.
Asimismo, la primera obra de Eisai, Kozen gokoru ron
(Sobre la promoción del Zen y la protección de la nación),
que data de 1198, fue el primer tratado de Zen en Japón.
Dogen, en
cambio, después de volver de China y una vez que alcanzara el
satori, huyó de las intrigas políticas y construyó
en 1233 el primer templo independiente de Japón, el Kosho
Horinji. Pero ni siquiera la indepencia del templo logró
apaciguar su deseo de trasladarse a un lugar más alejado de
los asuntos de palacio y de cumplir con los deseos de su
maestro y antecesor, Rujing (1163-1228). Eiheiji
fue el templo que fundó en las montañas de la provincia de Echizen
en 1243, en lo que es la actual provincia de Fukui,
para servir ese fin. El monasterio fue terminado un año más
tarde. En la actualidad, el Eiheiji continúa abierto a quien
quiera iniciarse en el budismo y desechar la vida mundana. Es
conocido como uno de los lugares en los que se encuentran en
estado más puro las enseñanzas del budismo Zen.
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