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El trabajo sedentario mal concebido
Disminuye la circulación sanguínea
de las piernas, lo que puede causar una hinchazón de las piernas y de los pies en el
transcurso de la jornada laboral. Causa estrés estático en los músculos de la espalda,
lo que hace que la espalda duela y se canse. Causa estrés estático y unilateral de un
lado de los músculos del cuello y hombros, lo que puede ocasionar dolores de cabeza,
cansancio y un dolor en los hombros que puede incluso extenderse hasta las manos. Para
subsanar tales problemas, se debe prestar atención a la forma en que uno se sienta frente
al ordenador, corregir las deficiencias ergonómicas en el lugar de trabajo, mejorar la
forma de trabajar, tomar frecuentes pausas y hacer los movimientos recuperadores
pertinentes. Cuando se está sentado con la misma postura durante horas, con los brazos
extendidos sobre el teclado y el cuello estirado para ver la pantalla, la espalda y el
cuello se vuelves rígidos y duelen. Esto hace que se comprima la columna y provoca
asimismo que los tendones, los músculos y los nervios deban realizar un esfuerzo superior
al habitual. La irritación y compresión de los nervios de la columna se propaga a todo
el sistema nervioso, lo cual puede provocar la aparición de numerosos síntomas en el
conjunto del organismo. Por ejemplo, la sensación de hormigueo en los pies puede reflejar
la existencia de una lesión nerviosa en la columna.
Human Factors and Ergonomics Society
RESPALDO
REGULABLE ERGONÓMICO
Posturas incorrectas ante la pantalla
Mencionaremos como las más
frecuentes: inclinación excesiva de la cabeza, inclinación del tronco hacia delante,
rotación lateral de la cabeza, flexión de la mano, desviación lateral de la mano,
fémures inclinados hacia abajo. Se ha hallado que la fatiga muscular en la nuca se
incrementa considerablemente a partir de una inclinación de la cabeza de más de 30º. La
posición del tronco es de vital importancia. Un busto inclinado hacia adelante sin que
exista apoyo en el respaldo en el respaldo ni de los antebrazos en la mesa, origina una
importante presión intervertebral en la zona lumbar, que podría ser causa de un proceso
degenerativo de la columna en esta zona. Una rotación lateral (giro) de la cabeza de más
de 20º se relaciona con una mayor limitación de la movilidad de la cabeza y con dolores
de nuca y hombros. La flexión excesiva de la mano respecto al eje del antebrazo, tanto en
el plano vertical como horizontal, puede originar trastornos. La inclinación del fémur
hacia abajo puede causar una mayor presión de la silla sobre la cara posterior del muslo,
originando una peor circulación en las piernas.
Estatismo postular Un factor de gran
incidencia en los dolores y trastornos musculares es la contracción muscular mantenida
durante horas, asociada a la inmovilización de los segmentos corporales en determinadas
posiciones y a una gesticulación importante de las manos en el teclado. La contracción
muscular prolongada origina una dificultad circulatoria a la zona, causa de la fatiga
muscular y demás trastornos. El estatismo es mayor cuanto más forzada es la postura y
cuanto menor es el número de apoyos existentes que alivien la tensión de los músculos.
La mejor manera de evitar los dolores de cuello y de espalda es sentarse en la postura
correcta y levantarse de forma periódica para tomar un descanso. En cuanto a las
dimensiones y distancias propuestas para los elementos del puesto, actualmente se tiende a
recomendarla máxima flexibilidad de la ubicación y regulación de los elementos del
puesto, de manera que se pueda ajustarlos en función de las dimensiones corporales, del
grado de fatiga postural experimentado e incluso, de las preferencias personales. En este
sentido se empiezan a comercializar teclados antifatiga, mesas regulables o sillas-madre
que permiten la postura del astronauta
Los remedios
La postura correcta en el asiento
Sentarse con los hombros caídos (es decir, con el tronco inclinado hacia delante y sin
que las vértebras lumbares reposen en parte alguna) es causa de toda suerte de problemas,
aunque la postura "rígida" tampoco es la solución ideal. Lo importante es
adoptar una postura cómoda, es decir, con la parte superior de la espalda debidamente
apoyada en el respaldo del asiento, mientras que la parte inferior describe una curva de
forma cóncava. Para conseguir dicha postura se debe reclinar ligeramente el cuerpo sobre
el respaldo del asiento, siempre que éste tenga la forma adecuada y esté correctamente
graduado. Las piernas deben describir un ángulo de 90º con respecto al tronco para
evitar problemas que pueden afectar a la región lumbar. Además de ello, el cuello no
debe estar inclinado hacia delante y hay que evitar que los hombros queden caídos. Si es
necesario pasar todo el día sentado, conviene variar de postura a cada rato, por lo cual
el asiento debe ser de modelo regulable.
La posición de la pantalla Si se
está constantemente alzando la vista, bajándola o mirando de costado para ver la
pantalla, el cuello estará rígido y dolorido, y con riesgo de que surjan problemas
crónicos. En consecuencia, se deberá colocar la pantalla de manera que su parte superior
quede a la altura de la vista o un poco abajo. Si la pantalla es alta, de las que permiten
ver una o dos páginas enteras, procura trabajar en zona central; por ejemplo, se pueden
desplazar las ventanas para no tener que bajar la vista. Si la pantalla queda demasiado
cerca de la vista, añade al escritorio un soporte rebatible donde colocar el teclado o,
en su defecto, consigue un escritorio más grande. No conviene situar la pantalla al lado
si se trabaja mucho con el ordenador. (Colocar la pantalla en el extremo del escritorio,
teniendo que forzarse para girar a verlo, puede acabar en un dolor de cuello que le
obligue a pasar unos meses de fisioterapia para corregirlo).
La silla adecuada La ventaja que
presenta la silla graduable no radica en que uno pueda hallar la posición perfecta y
pasarse todo el día sentado sin mover un pelo, sino que la buena silla permite sentarse
cómodamente en diversas posturas. Se debe poseer respaldo graduable; además, la altura
del respaldo debe ser tal que la parte superior de la espalda quede firmemente apoyada al
reclinarte en él. Otro requisito importante es poder graduar la inclinación hacia atrás
y hacia adelante. Recuerda que las posturas de asiento y de reclinación están
relacionadas, razón por la cual es preciso que pueda graduarse la posición de la silla
cuando se está sentado, hasta encontrar la postura más cómoda y, entonces, trabar la
silla mediante la palanca correspondiente. La silla también debe tener una altura
regulable, de modo que al sentarse con las manos en el teclado, los pies reposen
cómodamente en el suelo o en un rodapié u los codos queden a la misma altura que las
muñecas y las manos. Suelen recomendarse las sillas con reposabrazos, pero no se aprecia
la utilidad de éstos cuando se trabaja con el teclado. No todas las sillas se inspiran en
los principios de la ergonomía, incluso las que parecen ser el último grito de la
técnica. Además, no existe la silla perfecta para todos: es cuestión de probar varias
hasta encontrar la que más nos convenga.
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